La gente no es mala, es imbécil, que no es lo mismo. El mal presupone una determinación moral, intención y cierto pensamiento. El imbécil o cafre no se para a pensar ni a razonar. Actúa por instinto, como bestia de establo, convencido de que hace el bien, de que siempre tiene la razón y orgulloso de ir jodiendo a todo aquel que se le antoja diferente a él mismo.
— Basado en un dialogo de “La sombra del viento” de Carlos Ruiz Zafón (via scromega)